Redacción Santo Domingo
Chone volvió a calmarse ayer, pero el paro de actividades, que se mantiene desde el 4 de julio del 2005, no tiene una solución inmediata.
Esta inestabilidad social está ocasionando pérdidas millonarias, emigración y la reducción sistemática de las inversiones.
La causa del malestar son los enfrentamientos continuos entre los opositores y partidarios del alcalde Eliécer Bravo, cuestionado por supuestos actos de corrupción.
La permanencia en el cargo de Bravo genera incidentes, el último ocurrió el lunes en el desfile por el aniversario de cantonización: hubo 25 heridos en ambos bandos. Bravo participó a pesar de que había prometido lo contrario.
Aunque la mayoría de las personas entrevistadas por este Diario está en contra del paro y de sus líderes, nadie protesta. Hay temor de agresiones físicas.
Erny Arteaga, director del Banco de Sangre, explica que el paro es político y que tras 380 días “la pelea PRE-PSC ha condenado al atraso a una ciudad eminentemente comercial”.
Juan Osorio, presidente de los comerciantes, señala que 200 personas (opositores y simpatizantes) bloquean la ciudad. “Y como nadie hace nada, los comerciantes optan por marcharse a otros cantones de Manabí”.
Ayer no hubo protestas ni incidentes y la Cruz Roja de la cabecera cantonal reportó que la mayoría de heridos ya fue dada de alta.